A veces nos hacen perder la paciencia. Luego de explicarles diez o cien veces vuelven a hacer con total impunidad aquello que les imploramos que no hagan... ¿qué hacer?
Cuando perdemos el control de la situación nos invade la furia y la frustración, y tenemos la necesidad de decir ¡Basta!... Contanos tus días de furia....

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